Fibrilación auricular
6 medicamentos
La fibrilación auricular es un ritmo cardíaco irregular que aumenta el riesgo de ictus, tratada habitualmente con medicamentos de control de la frecuencia, antiarrítmicos y anticoagulantes.
Digoxina Comprimidos
Digoxina
0.25mg
Digoxina Comprimidos es un medicamento para corazón y tensión arterial con Digoxina, disponible en 0.25mg tablets.
Warfarina Comprimidos
Warfarina
1/2/5mg
Warfarina Comprimidos es un medicamento para corazón y tensión arterial con Warfarina, disponible en 1/2/5mg tablets.
Datos clave
- La fibrilación auricular (FA) es el trastorno del ritmo cardíaco sostenido más frecuente: las cámaras superiores laten de forma caótica en lugar de constante, reduciendo la eficiencia del bombeo y permitiendo que la sangre se estanque y coagule.
- La prevalencia aumenta marcadamente con la edad; muchas personas notan aleteo, taquicardia, dificultad para respirar o fatiga, aunque algunas no sienten nada y la FA se descubre de forma incidental en un ECG.
- El tratamiento tiene dos objetivos: el control de la frecuencia o del ritmo con medicamentos como la digoxina, el sotalol y la flecainida, y la prevención del ictus con anticoagulantes como la warfarina, el apixabán o el dabigatrán.
- Busque atención urgente si la FA se acompaña de dolor torácico, debilidad súbita en un lado del cuerpo o dificultad para hablar, ya que estos pueden indicar un ictus.
Cómo se siente la FA
Muchas personas notan una sensación de aleteo o taquicardia en el pecho, dificultad para respirar, fatiga o mareo. Algunas no sienten nada en absoluto y la FA se descubre de forma incidental en un ECG. Las palpitaciones que van y vienen (FA paroxística) son habituales al principio; con el tiempo, el ritmo puede volverse persistente.
Busque atención urgente si la FA se acompaña de dolor torácico, debilidad súbita en un lado del cuerpo o dificultad para hablar, ya que estos pueden indicar un ictus.
Cómo se controla la FA
El tratamiento tiene dos objetivos: controlar la frecuencia cardíaca o restaurar el ritmo normal, y reducir el riesgo de ictus.
El control de la frecuencia impide que los ventrículos latan demasiado rápido. La digoxina se ha usado durante décadas y sigue siendo útil en ciertos pacientes. El sotalol y la flecainida se usan para mantener o restaurar el ritmo sinusal, en particular en la FA paroxística sin cardiopatía estructural.
La prevención del ictus es igual de importante. La warfarina fue durante mucho tiempo el anticoagulante estándar; opciones más nuevas como el apixabán y el dabigatrán ofrecen una dosificación más predecible con menos interacciones dietéticas. La elección depende de la función renal, de otras afecciones de salud y del riesgo individual.
La FA a menudo coexiste con otras afecciones de corazón y presión arterial, y controlarlas —tratar la hipertensión, tratar la apnea del sueño, reducir el consumo de alcohol— puede reducir la frecuencia con la que se producen los episodios y su gravedad.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.