Salud Masculina
Esta categoría reúne los tratamientos para dos problemas frecuentes de la salud masculina: el agrandamiento benigno de la próstata y la caída del cabello. Los inhibidores de la 5-alfa-reductasa y los alfabloqueantes actúan por mecanismos y en plazos de tiempo distintos sobre la próstata, y conviene conocer sus efectos secundarios antes de empezar cualquiera de los dos tratamientos.
Puntos clave
- Esta categoría cubre dos problemas de salud masculina bien distintos: el agrandamiento benigno de la próstata (hiperplasia benigna de próstata) y la caída del cabello.
- Para la próstata trabajan dos familias de medicamentos, a menudo juntas: los inhibidores de la 5-alfa-reductasa (finasterida, dutasterida) encogen la glándula a lo largo de varios meses, mientras que los alfabloqueantes (tamsulosina, terazosina, alfuzosina) relajan el cuello de la vejiga y mejoran el flujo de orina en cuestión de días.
- Existe un comprimido combinado de dutasterida y tamsulosina que reúne ambos mecanismos en una sola toma diaria.
- Para la caída del cabello, la finasterida (a una dosis mucho menor que para la próstata) y el minoxidilo tópico son los tratamientos de referencia.
- La finasterida y la dutasterida pueden reducir la libido o dificultar la erección; el efecto suele revertir al suspender el tratamiento, aunque en casos raros persiste.
- Cualquier síntoma urinario nuevo merece valoración médica antes de asumir que se trata solo de próstata agrandada, ya que el cáncer de próstata puede producir signos parecidos.
Cómo actúan los tratamientos para el agrandamiento de próstata
El agrandamiento benigno de la próstata, o hiperplasia benigna de próstata, estrecha el paso de la orina a medida que la glándula crece alrededor de la uretra. Dos familias de medicamentos abordan el problema por caminos y en plazos de tiempo distintos. Los inhibidores de la 5-alfa-reductasa —la finasterida y la dutasterida— bloquean la enzima que convierte la testosterona en DHT, la hormona que impulsa el crecimiento de la próstata; encogen la glándula poco a poco, y el alivio de los síntomas tarda varios meses en notarse. Los alfabloqueantes —tamsulosina, terazosina y alfuzosina— relajan el músculo liso del cuello de la vejiga y de la propia próstata, lo que facilita el flujo de orina en cuestión de días; a cambio, pueden bajar la presión arterial y causar mareo, sobre todo al ponerse de pie. Cuando los síntomas son marcados, es habitual combinar ambas familias, y existe un comprimido único que asocia dutasterida y tamsulosina para quienes ya toman las dos.
Cómo elegir entre finasterida, dutasterida, tamsulosina, terazosina y alfuzosina
- Finasterida: inhibidor de la 5-alfa-reductasa; reduce el tamaño de la próstata en tres a seis meses y, a una dosis mucho menor, también frena la caída del cabello.
- Dutasterida: bloquea las dos formas de la 5-alfa-reductasa, frente a una sola en el caso de la finasterida, por lo que reduce el DHT de forma algo más completa; el efecto tarda igualmente varios meses.
- Tamsulosina: el alfabloqueante más selectivo por el tejido prostático, con menos efecto sobre la presión arterial general; se toma una vez al día.
- Terazosina y alfuzosina: alfabloqueantes de acción más general, eficaces sobre los síntomas urinarios pero con mayor probabilidad de causar mareo, en particular con la primera dosis.
- Muchos hombres con síntomas moderados o intensos toman un inhibidor de la 5-alfa-reductasa junto con un alfabloqueante: el segundo alivia los síntomas en pocos días mientras el primero reduce el tamaño de la próstata a largo plazo.
Caída del cabello: finasterida y minoxidilo
La caída del cabello de patrón masculino tiene dos tratamientos consolidados que actúan de forma distinta. La finasterida, a una dosis muy inferior a la usada para la próstata, bloquea la conversión de testosterona en DHT en el cuero cabelludo, la hormona que reduce los folículos con el tiempo; los resultados tardan meses en apreciarse y el tratamiento debe mantenerse para conservarlos. El minoxidilo, aplicado directamente sobre el cuero cabelludo, prolonga la fase de crecimiento del folículo por un mecanismo distinto y no hormonal, y se combina a menudo con la finasterida oral para un efecto mayor que el de cualquiera de los dos por separado.
Aspectos esenciales de seguridad
- La finasterida y la dutasterida pueden causar disminución de la libido, dificultad para lograr o mantener una erección, o cambios en la eyaculación; el efecto suele desaparecer al interrumpir el tratamiento, aunque persiste en una minoría de casos.
- Las mujeres que estén o puedan quedarse embarazadas no deben manipular comprimidos rotos o triturados de finasterida ni de dutasterida, ni tomar estos medicamentos: ambos pueden dañar el desarrollo genital de un feto masculino.
- Los alfabloqueantes pueden causar mareo, sobre todo al ponerse de pie; conviene tomarlos por la noche al empezar el tratamiento.
- Un cambio brusco en los síntomas urinarios, sangre en la orina, o dolor, requieren valoración médica antes de asumir que se trata solo de hiperplasia benigna: el cáncer de próstata puede causar síntomas muy parecidos y conviene descartarlo.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.