Trastorno de pánico
3 medicamentos
El trastorno de pánico causa ataques de pánico repetidos e inesperados junto con semanas temiendo el siguiente. Los antidepresivos, especialmente los ISRS, son el pilar del tratamiento a largo plazo, generalmente combinados con terapia de conversación.
Datos clave
- El trastorno de pánico significa tener ataques de pánico recurrentes e inesperados, oleadas súbitas de miedo que alcanzan su punto máximo en minutos, seguidas de semanas de ansiedad anticipatoria por el siguiente.
- Los ataques traen síntomas físicos: latidos rápidos o fuertes, falta de aire, opresión torácica, mareo, sudoración y una sensación de irrealidad. La mayoría se resuelven en 10 a 20 minutos.
- El tratamiento eficaz combina la terapia cognitivo-conductual (TCC) con un antidepresivo, generalmente un ISRS como el escitalopram, la sertralina o la paroxetina.
- Busque ayuda con prontitud ante ataques graves o que empeoran, o ante cualquier pensamiento de autolesión.
Qué se siente en un ataque de pánico
El inicio súbito es lo que hace que los ataques de pánico resulten tan alarmantes. Las sensaciones físicas frecuentes incluyen latidos rápidos o fuertes, falta de aire, opresión torácica, mareo, sudoración y una sensación de desconexión de la realidad. Muchas personas describen una convicción abrumadora de que algo va gravemente mal: un ataque al corazón, la asfixia o la pérdida de control. La mayoría de los ataques se resuelven en 10 a 20 minutos, aunque las secuelas pueden dejar a una persona agotada y en tensión durante horas. Los ataques no son peligrosos en sí mismos, pero la ansiedad anticipatoria y el comportamiento de evitación que desencadenan pueden restringir gravemente la vida diaria.
Cómo se maneja el trastorno de pánico
El tratamiento eficaz casi siempre combina la terapia de conversación con medicación. La TCC es el enfoque psicológico con más respaldo de evidencia: enseña a las personas a replantear las interpretaciones catastróficas de las sensaciones físicas y a reincorporarse gradualmente a situaciones que han estado evitando.
En cuanto a la medicación, los antidepresivos, en particular los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), son la opción estándar de primera línea. Agentes como el escitalopram, la sertralina y la paroxetina reducen la frecuencia y la gravedad de los ataques de pánico cuando se toman de forma constante durante varias semanas, y también se usan a largo plazo para prevenir recaídas. Los beneficios se desarrollan gradualmente, por lo que la mayoría de las personas necesitan varias semanas de uso constante antes de que los síntomas se alivien.
Cuándo buscar ayuda
Hable con un médico si los ataques de pánico se están volviendo frecuentes, si están condicionando sus decisiones diarias (evitar lugares, cancelar planes, miedo a salir de casa), o si primero es necesario descartar una causa física. Contacte con un profesional de salud mental o una línea de crisis con prontitud si los ataques son graves o si tiene pensamientos de autolesión.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.