Hiperprolactinemia
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La hiperprolactinemia es una afección en la que la hipófisis libera demasiada prolactina, alterando la fertilidad, la función sexual y la salud ósea tanto en mujeres como en hombres.
Datos clave
- La hipófisis libera más prolactina de la que el cuerpo necesita. La prolactina normalmente desencadena la producción de leche tras el parto, pero unos niveles elevados en otros momentos alteran el equilibrio hormonal tanto en mujeres como en hombres.
- En las mujeres suprime los estrógenos, causando reglas irregulares o ausentes, secreción láctea inexplicada por el pezón (galactorrea) y dificultad para concebir. En los hombres puede reducir la testosterona, disminuir la libido y ocasionalmente causar cambios en el tejido mamario.
- Un tumor hipofisario productor de prolactina (prolactinoma) también puede comprimir estructuras cercanas, causando dolores de cabeza o alteraciones visuales en ambos sexos.
- El tratamiento de primera línea es un agonista de la dopamina: la cabergolina, tomada una o dos veces por semana, o la bromocriptina, una alternativa más antigua a menudo preferida en mujeres que planean un embarazo.
Qué hace la prolactina elevada
La función principal de la prolactina es desencadenar la producción de leche tras el parto, por lo que unos niveles elevados fuera de ese contexto desequilibran otras hormonas. En las mujeres, el exceso de prolactina suprime los estrógenos, provocando reglas irregulares o ausentes, galactorrea (secreción láctea por el pezón no relacionada con la lactancia) y dificultad para concebir. En los hombres, puede reducir la testosterona, disminuyendo la libido y ocasionalmente causando cambios en el tejido mamario. Los dolores de cabeza o las alteraciones visuales en cualquiera de los dos sexos pueden apuntar a un tumor hipofisario productor de prolactina, llamado prolactinoma, que comprime estructuras cercanas.
Cómo se maneja
La mayoría de los casos responden bien a los agonistas de la dopamina, que imitan las señales naturales del cerebro que suprimen la prolactina. La cabergolina es la opción más utilizada: tomada solo una o dos veces por semana, reduce el tamaño de los prolactinomas en la mayoría de los pacientes. La bromocriptina es una alternativa más antigua que sigue siendo eficaz, en particular en mujeres que planean un embarazo. Ambos medicamentos se encuadran en la atención de salud femenina y neurología, dado lo estrechamente que la función hipofisaria vincula ambos campos. El seguimiento regular con análisis de sangre de prolactina orienta la duración del tratamiento.
Cuándo acudir al médico
Consulte a un médico ante reglas irregulares, secreción por el pezón inexplicada, libido reducida o dolores de cabeza nuevos con cambios visuales, en particular si un estudio de fertilidad se ha estancado sin explicación. La hiperprolactinemia es una causa frecuente y tratable de problemas de ovulación.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.