Bromocriptina
1 medicamento
La bromocriptina es un agonista dopaminérgico usado para la prolactina elevada, la enfermedad de Parkinson y la acromegalia. No debe usarse para cortar la producción de leche materna tras el parto, ya que ese uso ha causado ictus, convulsiones e infartos en mujeres recién paridas.
Datos clave
- La bromocriptina es un agonista dopaminérgico derivado del cornezuelo de centeno. Reduce la prolactina, una hormona liberada por la glándula hipofisaria, y estimula los receptores de dopamina en otras partes del cuerpo.
- Las dosis se aumentan lentamente a lo largo de días o semanas y se toman con alimentos para limitar las náuseas; los efectos sobre la prolactina y las menstruaciones pueden tardar varias semanas en manifestarse.
- Nunca debe usarse para detener la producción normal de leche materna tras el parto. Este uso, antes habitual, se considera hoy peligroso, ya que ha causado ictus, convulsiones e infartos en mujeres en el posparto.
- Busque atención urgente ante dolor de cabeza intenso, cambios repentinos en la visión, dolor torácico o una convulsión durante el tratamiento.
Para qué se usa la bromocriptina
La bromocriptina trata afecciones causadas por un exceso de prolactina, incluidos los tumores hipofisarios secretores de prolactina (prolactinomas), las menstruaciones irregulares o ausentes, la producción no deseada de leche, y la infertilidad relacionada con la prolactina elevada. También se usa como tratamiento adicional en la enfermedad de Parkinson y, a dosis más altas, en la acromegalia, un trastorno de exceso de hormona del crecimiento. No es un tratamiento para suprimir la lactancia normal en el posparto; ese uso se ha retirado en la mayoría de países por sus graves riesgos cardiovasculares.
Cómo actúa la bromocriptina
La glándula hipofisaria libera normalmente prolactina y hormona del crecimiento bajo el freno de la dopamina. La bromocriptina imita a la dopamina en estos receptores hipofisarios, reduciendo directamente la liberación de prolactina, y a dosis más altas también reduce la hormona del crecimiento. En los circuitos del movimiento del cerebro, esta misma acción de tipo dopaminérgico alivia la rigidez muscular y la lentitud de la enfermedad de Parkinson.
Antes de tomarla
- No tome bromocriptina para suprimir la lactancia tras el parto, ni si tiene presión arterial alta no controlada, preeclampsia, o antecedentes de infarto o ictus.
- Informe a su prescriptor sobre cualquier antecedente de enfermedad psiquiátrica, úlcera péptica, o enfermedad de las válvulas cardiacas.
- El alcohol puede empeorar las náuseas y los mareos; otros fármacos que reducen la presión arterial y ciertos antidepresivos pueden interactuar con ella.
- La primera dosis suele causar mareo o desmayo al ponerse de pie; tome las primeras dosis en un lugar donde pueda sentarse o tumbarse.
Efectos secundarios
Los efectos frecuentes incluyen náuseas, dolor de cabeza, mareo al ponerse de pie y fatiga, especialmente al inicio del tratamiento.
Deje de tomarla y busque atención médica urgente ante cualquiera de los siguientes:
- Dolor de cabeza intenso con cambios en la visión, confusión o una convulsión.
- Dolor torácico, latidos rápidos o irregulares, o desmayo.
- Signos de ictus, como debilidad repentina, dificultad para hablar o caída facial.
Aspectos esenciales de seguridad
- La advertencia sobre la supresión de la lactancia en el posparto es absoluta: la bromocriptina administrada para detener la producción normal de leche tras el parto ha causado ictus, convulsiones e infartos, y este uso ya no se recomienda.
- Notifique de inmediato cualquier nueva dificultad para respirar, hinchazón de piernas o dolor torácico persistente. El uso prolongado y a dosis altas de derivados del cornezuelo de centeno se ha relacionado en raras ocasiones con cicatrización de las válvulas cardiacas o del tejido alrededor de los riñones.
- Hágase controlar la presión arterial con regularidad durante el tratamiento, especialmente en las primeras semanas y tras cualquier aumento de dosis.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.