Cáncer de mama
7 medicamentos
El cáncer de mama comienza cuando las células de la mama crecen sin control. Se trata con cirugía combinada con medicamentos hormonales o quimioterapia según el tipo de tumor.
Datos clave
- El cáncer de mama se desarrolla cuando las células de la mama crecen y se dividen sin control. Es el cáncer más frecuente en mujeres en todo el mundo, y los hombres también pueden desarrollarlo, aunque con mucha menor frecuencia.
- El signo clásico es un bulto nuevo en la mama o la axila, pero un cambio en el tamaño o la forma, hoyuelos en la piel, un pezón que se invierte, una secreción inusual o una zona de piel enrojecida y escamosa son también señales de alarma.
- El tratamiento combina la cirugía con un tratamiento farmacológico ajustado al tipo de tumor: bloqueantes hormonales como el tamoxifeno, el anastrozol, el letrozol y el exemestano para los cánceres hormonodependientes, el everolimus añadido en algunos casos avanzados, y la capecitabina como quimioterapia oral cuando la enfermedad se ha extendido.
- La edad, los antecedentes familiares y las alteraciones genéticas hereditarias aumentan el riesgo, junto con el peso, el alcohol y la inactividad; el cribado periódico y una respuesta rápida ante cualquier cambio dan el mejor resultado.
Detectar el cáncer de mama de forma precoz
El signo clásico es un bulto nuevo en la mama o la axila, pero el panorama es más amplio que eso. Vigile un cambio en el tamaño o la forma de la mama, hoyuelos o arrugas en la piel, un pezón que se invierte, una secreción que no es leche, o una zona de piel que parece roja, escamosa o engrosada. La mayoría de los bultos resultan ser inofensivos, pero cualquier cambio que dure más de un par de semanas merece revisarse. Conocer cómo se ven y se sienten normalmente sus mamas facilita notar un cambio nuevo entre las visitas de cribado.
Cómo se trata el cáncer de mama
El tratamiento se adapta al tipo y al estadio del cáncer, y suele combinar la cirugía con uno o más tratamientos farmacológicos. Muchos cánceres de mama son hormonodependientes, por lo que los medicamentos bloqueadores hormonales son un pilar del tratamiento: el tamoxifeno para muchas mujeres premenopáusicas, y los inhibidores de la aromatasa como el anastrozol, el letrozol y el exemestano tras la menopausia. El everolimus se añade en algunos casos avanzados con receptores hormonales positivos, mientras que la capecitabina es una quimioterapia oral usada una vez que la enfermedad se ha extendido. Estos tratamientos funcionan mejor junto con un equipo de apoyo oncológico que vigile la respuesta y controle los efectos secundarios.
Riesgo y qué ayuda
La edad, los antecedentes familiares y las alteraciones genéticas hereditarias aumentan las probabilidades, al igual que factores que sí se pueden influir: el peso, el alcohol y la inactividad física. Mantenerse activo, conservar un peso saludable y limitar el alcohol reducen el riesgo de forma modesta cada uno. Igual de importante es acudir al cribado cuando se invita a ello y actuar con rapidez ante cualquier cambio que se note. La detección precoz sigue siendo el factor más determinante en el resultado del tratamiento.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.