Sirolimus
1 medicamento
Sirolimus es un inmunosupresor usado para prevenir el rechazo de trasplantes de órganos. Aumenta el riesgo de infecciones graves y de ciertos cánceres, y requiere una monitorización periódica de sus niveles en sangre porque su margen de dosis seguro es estrecho.
Datos clave
- Sirolimus (comercializado como Rapamune) es un inhibidor de mTOR que suprime el sistema inmunitario para que el organismo no rechace un órgano trasplantado.
- Se toma una vez al día, de forma constante con o sin alimentos, y su nivel en sangre se comprueba periódicamente para mantener la dosis en un rango seguro.
- Como suprime el sistema inmunitario, sirolimus aumenta el riesgo de infecciones graves y de ciertos cánceres, en particular el cáncer de piel y el linfoma. También ralentiza la cicatrización de heridas.
- Busque atención urgente ante fiebre, escalofríos, una herida que no cicatriza, o cualquier bulto o cambio cutáneo nuevo.
Para qué se usa sirolimus
Sirolimus previene el rechazo de órganos tras un trasplante renal, normalmente junto con otros inmunosupresores como un corticoide o un inhibidor de la calcineurina. También se usa para tratar la linfangioleiomiomatosis, una enfermedad pulmonar rara, y ciertos tumores vasculares y afecciones cutáneas en formulaciones específicas.
Cómo actúa sirolimus
Sirolimus se une a una proteína dentro de las células inmunitarias y bloquea una enzima llamada mTOR, que esas células necesitan para recibir las señales de crecimiento que las impulsan a multiplicarse y atacar un órgano trasplantado. Al bloquear esta vía, sirolimus atenúa la respuesta inmunitaria responsable del rechazo del órgano, mientras otras partes del sistema inmunitario siguen funcionando.
Antes de tomarlo
- Informe a su prescriptor de cualquier antecedente de enfermedad hepática, colesterol elevado, o cicatrización lenta de heridas, ya que sirolimus puede agravar los tres.
- Evite las vacunas vivas mientras toma sirolimus, ya que su respuesta inmunitaria suprimida puede no protegerlo y la propia vacuna puede suponer un riesgo.
- El zumo de pomelo, ciertos medicamentos antifúngicos y algunos antibióticos pueden elevar los niveles en sangre de sirolimus; informe a su prescriptor de todo lo demás que tome.
- Las heridas quirúrgicas cicatrizan más despacio con sirolimus, así que informe a cualquier cirujano o dentista de que lo toma antes de un procedimiento.
Efectos secundarios
Los efectos frecuentes incluyen llagas bucales, colesterol o triglicéridos elevados, recuentos sanguíneos bajos, e hinchazón en las piernas.
Suspenda el tratamiento y busque atención médica urgente ante cualquiera de los siguientes:
- Fiebre, escalofríos, o cualquier signo de una infección grave.
- Dificultad respiratoria o una tos nueva y persistente, que pueden indicar inflamación pulmonar.
- Una herida que no cicatriza, sangrado inusual o hematomas.
Aspectos esenciales de seguridad
- Sirolimus suprime el sistema inmunitario, aumentando el riesgo de infecciones graves y de ciertos cánceres, especialmente el cáncer de piel. Use protección solar y acuda a los cribados de cáncer recomendados.
- Tiene un margen estrecho entre una dosis eficaz y una tóxica, por lo que son obligatorios los análisis de sangre periódicos para medir su nivel de sirolimus, junto con controles del colesterol y la función renal.
- Informe a cualquier médico, dentista o cirujano de que toma sirolimus antes de un procedimiento, ya que la cicatrización de heridas es más lenta con este medicamento.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.