Salbutamol
5 medicamentos
El salbutamol es un broncodilatador de acción rápida usado para aliviar los síntomas del asma y la EPOC. Necesitarlo con más frecuencia de lo habitual es una señal de alarma de que su asma está empeorando y necesita una revisión médica urgente.
Proair Inhalador
Salbutamol
100mcg
Proair Inhalador es un medicamento para salud respiratoria con Salbutamol, disponible en 100mcg inhalers.
Ventolin Evohaler
Salbutamol
100mcg
Ventolin Evohaler es un medicamento para salud respiratoria con Salbutamol, disponible en 100mcg inhalers.
Ventolin pills
Salbutamol
2/4mg
Ventolin pills es un medicamento para salud respiratoria con Salbutamol, disponible en 2/4mg tablets.
Datos clave
- El salbutamol (comercializado como Ventolin, entre otras marcas) es un agonista beta-2 de acción corta. Relaja los músculos alrededor de sus vías respiratorias en minutos, lo que lo convierte en el inhalador de rescate estándar para la dificultad para respirar o las sibilancias súbitas.
- Una o dos inhalaciones alivian los síntomas con rapidez; el efecto dura entre 4 y 6 horas aproximadamente.
- Necesitar su inhalador de rescate más de 2 a 3 veces por semana, o con más frecuencia de lo habitual, es una señal de alarma de que su asma no está controlada y necesita una revisión médica, no solo más salbutamol.
- Busque atención urgente si un inhalador de rescate ya no ayuda a su respiración, o si lo necesita cada pocas horas.
Para qué se usa el salbutamol
El salbutamol alivia las sibilancias, la dificultad para respirar y la opresión torácica súbitas de un ataque de asma, y alivia la dificultad respiratoria aguda en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). También se usa justo antes del ejercicio para prevenir el broncoespasmo inducido por el ejercicio. Actúa en minutos pero su efecto desaparece tras unas horas, por lo que trata los síntomas a medida que ocurren en lugar de controlar la inflamación subyacente.
Cómo actúa el salbutamol
Durante un brote de asma o de EPOC, los músculos que rodean sus vías respiratorias se tensan y estrechan el espacio por donde pasa el aire. El salbutamol estimula los receptores beta-2 de estos músculos, indicándoles que se relajen. Las vías respiratorias se ensanchan en minutos, facilitando la respiración, aunque el efecto se desvanece a lo largo de varias horas a medida que el fármaco se elimina de los pulmones.
Antes de tomarlo
- Informe a su prescriptor si tiene un trastorno del ritmo cardíaco, hipertensión arterial no controlada, hipertiroidismo o diabetes, ya que el salbutamol puede afectar a la frecuencia cardíaca y a la glucemia.
- Otros medicamentos que estimulan el corazón, ciertos antidepresivos y algunos diuréticos pueden aumentar efectos secundarios como el temblor o el potasio bajo.
- Si usa un inhalador preventivo (un corticosteroide inhalado), siga tomándolo según lo prescrito. El salbutamol trata los síntomas; no sustituye al tratamiento preventivo diario.
Efectos secundarios
Los efectos habituales incluyen un temblor fino, un latido cardíaco rápido, dolor de cabeza y sensación de nerviosismo o inquietud.
Suspenda el tratamiento y busque atención médica urgente ante cualquiera de estos signos:
- Dolor torácico, o un latido cardíaco rápido e irregular que no se calma.
- Dificultad respiratoria intensa que empeora a pesar de usar su inhalador.
- Hinchazón de la cara, los labios, la lengua o la garganta.
Aspectos esenciales de seguridad
- Usar su inhalador de rescate más de unas pocas veces por semana es una señal de que su asma está empeorando y necesita una revisión médica. Un uso creciente antes de un ataque es una señal de alarma reconocida de un brote potencialmente mortal.
- Las dosis altas o frecuentes pueden causar temblor y reducir el nivel de potasio en sangre, lo que puede afectar al corazón. Este riesgo es mayor si también toma diuréticos o esteroides.
- Lleve siempre su inhalador de rescate y compruebe que no está vacío. Si deja de funcionar tan bien como de costumbre, contacte con su médico en lugar de aumentar la dosis por su cuenta.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.