Atenolol
1 medicamento
El atenolol es un betabloqueante cardioselectivo que trata la tensión arterial alta, la angina y los ritmos cardíacos anómalos, y nunca debe suspenderse de forma brusca.
Datos clave
- El atenolol (comercializado como Tenormin y en comprimidos genéricos) es un betabloqueante cardioselectivo. Enlentece la frecuencia cardíaca y reduce la fuerza de bombeo del corazón, reduciendo la tensión arterial y aliviando el dolor torácico.
- Se toma una o dos veces al día; los efectos sobre la tensión arterial y la frecuencia cardíaca se acumulan durante la primera o segunda semana.
- Nunca suspendas el atenolol de repente. La suspensión brusca puede causar dolor torácico de rebote, un aumento peligroso de la frecuencia cardíaca, o un infarto de miocardio en personas con enfermedad cardíaca existente; la dosis debe reducirse de forma gradual.
- Busca atención urgente ante un pulso muy lento o irregular, desmayo, o dificultad respiratoria que empeora.
Para qué se usa el atenolol
El atenolol trata la tensión arterial alta (hipertensión), la angina (dolor torácico por reducción del flujo sanguíneo al corazón), y ritmos cardíacos anómalos como la fibrilación auricular, donde enlentece la frecuencia cardíaca. También se usa después de un infarto de miocardio para reducir la probabilidad de sufrir otro. No es un analgésico de acción rápida y no detendrá un ataque de angina ya en curso.
Cómo actúa el atenolol
El atenolol bloquea los receptores beta-1 del corazón, los puntos de anclaje que la adrenalina y la noradrenalina usan para acelerar y fortalecer cada latido. Al atenuar estas señales, el corazón late más despacio y con menos fuerza, reduciendo la tensión arterial y la demanda de oxígeno del corazón.
Antes de tomarlo
- Úsalo con precaución o evítalo si tienes asma o enfermedad grave de las vías respiratorias; incluso un betabloqueante cardioselectivo puede desencadenar sibilancias o broncoespasmo en algunas personas.
- Informa a quien te lo prescribe de diabetes (el atenolol puede enmascarar un latido rápido, un signo de advertencia de la hipoglucemia), una frecuencia cardíaca muy lenta, bloqueo cardíaco, o insuficiencia cardíaca descompensada.
- La enfermedad renal puede hacer que el fármaco se acumule, por lo que tu dosis puede necesitar ajuste.
- Combinar el atenolol con otros medicamentos que reducen la frecuencia cardíaca, como el verapamilo o el diltiazem, aumenta el riesgo de un latido peligrosamente lento.
Efectos secundarios
Los efectos frecuentes incluyen cansancio, manos y pies fríos, mareo al ponerse de pie, un pulso más lento, alteraciones del sueño y molestias de estómago leves.
Suspende el tratamiento y busca atención médica urgente ante cualquiera de estos signos:
- Un latido muy lento o irregular, o desmayo.
- Dolor torácico que no mejora.
- Dificultad respiratoria que empeora, o sibilancias nuevas.
- Hinchazón de la cara, los labios, la lengua o la garganta.
Aspectos esenciales de seguridad
- La regla de la suspensión es el aspecto clave de seguridad: nunca suspendas el atenolol de forma brusca. Suspenderlo de repente puede desencadenar angina de rebote, un aumento brusco de la frecuencia cardíaca, o un infarto de miocardio, por lo que la dosis siempre debe reducirse de forma gradual bajo supervisión médica.
- Hazte revisar el pulso y la tensión arterial con regularidad, e informa a cada médico de que tomas atenolol antes de empezar un medicamento nuevo.
- Si tienes diabetes, controla tu glucemia de cerca, ya que el atenolol puede ocultar los signos de advertencia habituales de una hipoglucemia.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca tu historial de salud.