Ácido azelaico
1 medicamento
El ácido azelaico es un tratamiento tópico para el acné y la rosácea cuyo principal riesgo es la irritación cutánea local, ya que muy poca cantidad se absorbe hacia el cuerpo.
Datos clave
- El ácido azelaico (en cremas y geles como Azelex y Finacea) es un tratamiento tópico para el acné y la rosácea. Desobstruye los poros, reduce las bacterias causantes del acné y calma el enrojecimiento.
- Se aplica una o dos veces al día sobre la piel limpia y seca; la mejora visible suele tardar de cuatro a ocho semanas de uso constante.
- Su principal riesgo es la irritación cutánea local, escozor, enrojecimiento o sequedad, especialmente en las primeras semanas. No se esperan efectos secundarios sistémicos graves, porque muy poco ácido azelaico atraviesa la piel hacia el cuerpo.
- Busca atención urgente ante hinchazón grave, ampollas, o una erupción que se extienda mucho más allá de la zona tratada.
Para qué se usa el ácido azelaico
El ácido azelaico trata el acné leve a moderado, incluidos los puntos blancos, los puntos negros y los granos inflamados, y el enrojecimiento facial y los bultos de la rosácea. También puede desvanecer las marcas oscuras que quedan tras la curación de un grano. No es un tratamiento para el acné quístico grave ni para las cicatrices ya establecidas.
Cómo actúa el ácido azelaico
Aplicado sobre la piel, el ácido azelaico afloja la acumulación de células muertas que obstruyen los poros, reduce el crecimiento de las bacterias relacionadas con el acné y calma la inflamación que impulsa el enrojecimiento y los brotes. También bloquea la tirosinasa, una enzima que usan en exceso las células pigmentarias hiperactivas, motivo por el cual ayuda a igualar las marcas oscuras.
Antes de usarlo
- Evita aplicarlo sobre piel con heridas, quemada por el sol o afectada por eccema.
- Espacia el ácido azelaico de otros tratamientos exfoliantes fuertes, como los retinoides, el ácido glicólico o el ácido salicílico, ya que el uso combinado aumenta la irritación.
- Mantenlo alejado de los ojos, los labios y el interior de la nariz o la boca; enjuaga con agua si se produce contacto accidental.
- Usa un protector solar diario, ya que la piel tratada puede ser más sensible a la luz solar.
Efectos secundarios
Los efectos frecuentes incluyen escozor leve, enrojecimiento, sequedad o descamación, y picor en los primeros días de uso, que suelen calmarse con el tratamiento continuado.
Suspende el tratamiento y busca atención médica urgente ante cualquiera de estos signos:
- Hinchazón grave o ampollas en la piel.
- Ardor persistente o dolor intenso que no mejora.
- Una erupción que se extiende más allá de la zona tratada.
Aspectos esenciales de seguridad
- La irritación cutánea local es el principal problema de seguridad: empieza con una capa fina una vez al día y aumenta la frecuencia solo según la tolerancia de tu piel, ya que no se esperan efectos sistémicos graves a las dosis tópicas habituales.
- Mantén el ácido azelaico alejado de los ojos y otras mucosas, y enjuaga con agua si entra en contacto con ellos.
- Si la irritación es grave o una erupción se extiende, suspende el uso y pide consejo médico antes de continuar.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca tu historial de salud.