Vaginosis bacteriana
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La vaginosis bacteriana es una infección vaginal común causada por un desequilibrio de las bacterias presentes de forma natural, tratada con antibióticos como el metronidazol.
Datos clave
- La vaginosis bacteriana (VB) es la infección vaginal más común en mujeres en edad reproductiva; ocurre cuando las bacterias vaginales presentes de forma natural crecen de forma desequilibrada.
- No es una infección de transmisión sexual, aunque la actividad sexual puede alterar el entorno vaginal. Los signos típicos son una secreción fina de color gris o blanco y un olor a pescado, especialmente tras las relaciones sexuales; algunas mujeres no presentan síntomas.
- El tratamiento estándar es el metronidazol, un antibiótico tomado como un ciclo oral corto o aplicado como gel vaginal.
- Acuda al médico de inmediato ante fiebre, dolor pélvico, o síntomas que empeoran a pesar del tratamiento.
Qué es la vaginosis bacteriana
La VB se desarrolla cuando se altera el equilibrio de las bacterias presentes de forma natural en la vagina, y ciertos tipos se multiplican más rápido de lo habitual. No se contrae mediante relaciones sexuales de la forma en que lo hace una infección de transmisión sexual, aunque la actividad sexual puede influir en el entorno vaginal. Muchas mujeres notan una secreción fina de color gris o blanco con un olor característico a pescado, en particular tras las relaciones sexuales; puede haber picor o irritación leve, pero muchas mujeres no tienen ningún síntoma.
Cómo se trata
La VB responde bien a los antibióticos. La opción estándar es el metronidazol, que actúa sobre las bacterias anaerobias responsables del desequilibrio. Se toma como un ciclo corto de comprimidos o como gel vaginal aplicado durante varios días. Completar el ciclo completo importa incluso si los síntomas se resuelven pronto: interrumpirlo antes de tiempo puede permitir que la infección vuelva.
Recurrencia y prevención
La recurrencia de la VB es común. Si los síntomas vuelven en unas pocas semanas, puede ser necesario un ciclo de tratamiento más largo o repetido. Evitar jabones perfumados, las duchas vaginales y otros productos que alteran el equilibrio bacteriano natural ayuda a reducir la probabilidad de que reaparezca después del tratamiento.
Cuándo acudir al médico
Acuda al médico de inmediato si presenta fiebre, dolor pélvico, o síntomas que empeoran a pesar del tratamiento, ya que estos pueden indicar una infección distinta o adicional que necesita su propia evaluación.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.