Reducción del Riesgo Cardiovascular

1 medicamento

La reducción del riesgo cardiovascular significa disminuir la probabilidad combinada de un infarto o un ictus mediante el control del colesterol, el manejo de la presión arterial y el cambio en el estilo de vida. Las estatinas como la rosuvastatina son un tratamiento de pilar.

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Datos clave

  • La reducción del riesgo cardiovascular disminuye las probabilidades combinadas de un primer infarto o ictus, o de una recaída, en lugar de tratar un solo valor de forma aislada.
  • El colesterol LDL elevado, la presión arterial alta, el tabaquismo y el azúcar en sangre no controlado son los principales impulsores modificables.
  • Las estatinas como la rosuvastatina son un tratamiento de pilar para el control del colesterol, usadas tanto para prevenir un primer episodio como para reducir el riesgo de otro tras un infarto o un ictus.
  • Busque atención de urgencia de inmediato ante dolor torácico en reposo, dificultad respiratoria súbita, o debilidad en un lado del cuerpo.

Qué significa reducir el riesgo cardiovascular

La reducción del riesgo cardiovascular consiste en inclinar las probabilidades en contra de un infarto o un ictus, en lugar de perseguir un único valor de laboratorio. El objetivo es reducir la probabilidad global de que las arterias que irrigan el corazón o el cerebro se estrechen, se bloqueen o se rompan. El estrés urbano, los cambios en la dieta y la menor actividad física empujan gradualmente este riesgo al alza, a menudo durante años sin ningún síntoma.

Reducir el colesterol como pilar

El colesterol LDL elevado es uno de los factores de riesgo modificables más consistentes. Las estatinas como la rosuvastatina actúan reduciendo la producción hepática de LDL, lo que ralentiza la acumulación de placa dentro de las paredes arteriales. Están entre los medicamentos más ampliamente estudiados para el control del colesterol y se usan tanto para prevenir un primer episodio cardiovascular como para reducir el riesgo de otro tras un infarto o un ictus.

Cambios en el estilo de vida que ayudan

La dieta y los hábitos diarios refuerzan la medicación en lugar de sustituirla. Una dieta baja en grasa saturada, la actividad aeróbica regular, no fumar, y controlar la glucosa en sangre si hay diabetes reducen aún más el riesgo. Ninguno de estos pasos sustituye a los demás; funcionan juntos, y junto con la medicación cuando se necesita.

Cuándo consultar al médico

La reducción del riesgo cardiovascular habitual se maneja normalmente con un médico a lo largo de meses y años, mediante controles periódicos de presión arterial y colesterol. Pero algunos síntomas necesitan actuar el mismo día: el dolor torácico en reposo, la dificultad respiratoria súbita, o la debilidad en un lado del cuerpo son signos de un posible infarto o ictus y necesitan atención de urgencia de inmediato.

Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.