Nefropatía diabética
2 medicamentos
La nefropatía diabética es un daño renal causado por una glucosa en sangre elevada de forma prolongada que lesiona los vasos filtrantes del riñón. Se enlentece controlando juntos la glucosa en sangre y la presión arterial, a menudo con losartán o irbesartán.
Datos clave
- La nefropatía diabética es un daño renal que se desarrolla cuando una glucosa en sangre persistentemente elevada lesiona los diminutos vasos filtrantes dentro de los riñones.
- Se encuentra entre las principales causas de enfermedad renal crónica en personas con diabetes de larga evolución.
- La estrategia más eficaz es controlar juntos la glucosa en sangre y la presión arterial; medicamentos como el losartán y el irbesartán protegen la función renal más allá de su efecto reductor de la presión arterial.
- Si la proteína en la orina no disminuye a pesar del tratamiento, está justificada una revisión especializada.
Cómo se ven afectados los riñones
En las etapas iniciales, los riñones en realidad filtran más sangre de lo normal, y el único signo detectable es una pequeña cantidad de proteína en la orina (microalbuminuria). Con el paso de los años, sin un control adecuado de la glucosa en sangre y la presión arterial, las unidades filtrantes se cicatrizan y pierden función. La presión arterial tiende a subir a medida que la función renal disminuye, y ambos problemas se retroalimentan en un ciclo que acelera el deterioro. El riesgo aumenta con el tiempo que una persona lleva con diabetes y con lo bien que se ha controlado la glucosa en sangre durante ese tiempo, razón por la cual se recomienda el cribado periódico con una prueba de albúmina en orina y un análisis de sangre de la función renal para cualquier persona con diabetes, incluso antes de que aparezcan síntomas.
Enlentecer su progresión
La estrategia más eficaz es controlar simultáneamente la glucosa en sangre y la presión arterial. Los medicamentos que bloquean el sistema renina-angiotensina, como el losartán y el irbesartán, reducen la presión dentro de las unidades filtrantes del riñón y se emplean ampliamente para proteger la función renal más allá de su efecto reductor de la presión arterial. Puede encontrar más detalles sobre esta clase de fármacos en la categoría de corazón y presión arterial. Reducir el sodio y la proteína en la dieta, dejar de fumar, y mantener el peso en un rango saludable refuerzan todos ellos el efecto de los medicamentos.
Cuándo acudir al médico
Si la proteína en la orina no disminuye a pesar del tratamiento, o si se desarrolla hinchazón, dificultad para respirar, o una caída marcada en la producción de orina, está justificada una revisión especializada.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.