Hipertensión grave
2 medicamentos
La hipertensión grave es una lectura de presión arterial igual o superior a 180/120 mmHg, un nivel que aumenta el riesgo de ictus, infarto de miocardio y daño renal y que requiere evaluación y tratamiento sin demora.
Datos clave
- La hipertensión grave significa una lectura de presión arterial igual o superior a 180/120 mmHg, lo bastante alta como para que el riesgo de ictus, infarto de miocardio e insuficiencia renal aumente de forma marcada.
- Difiere de una lectura elevada rutinaria: la cifra por sí sola es lo bastante alta como para justificar una evaluación el mismo día en lugar de una cita programada.
- Una lectura en este rango junto con dolor torácico, un dolor de cabeza súbito e intenso, cambios en la visión, dificultad para hablar o falta de aire es una emergencia hipertensiva y requiere un servicio de urgencias, no una actitud de espera.
- Sin esos síntomas se denomina urgencia hipertensiva; aun así requiere revisión sin demora, en un plazo de horas y no de minutos, empleando medicamentos del grupo de corazón y presión arterial.
Cuándo actuar de inmediato
Una lectura de presión arterial por encima de 180/120 mmHg acompañada de dolor torácico, un dolor de cabeza súbito e intenso, cambios en la visión, dificultad para hablar o falta de aire indica una emergencia hipertensiva. Acuda a un servicio de urgencias sin demora. Estos síntomas sugieren que el daño al corazón, al cerebro o a los riñones, los órganos que la presión arterial protege cuando está controlada, ya está en marcha.
Si la misma lectura aparece sin síntomas acompañantes, se denomina urgencia hipertensiva. Aun así requiere revisión médica sin demora, pero el plazo es de horas y no de minutos, y el tratamiento normalmente se ajusta mediante medicamentos orales en lugar de una intervención de urgencia.
Cómo se maneja la hipertensión grave
El tratamiento se centra en reducir la presión arterial de forma controlada, porque bajarla con demasiada rapidez puede causar daño por sí mismo, incluida una reducción del flujo sanguíneo al cerebro. Los médicos suelen combinar agentes de varias clases de medicamentos de corazón y presión arterial, elegidos y ajustados según las demás afecciones de salud de la persona y su respuesta. El seguimiento continuo, reducir el sodio en la dieta y limitar el alcohol son acompañantes habituales de cualquier plan basado en medicamentos, y ayudan a mantener la presión arterial estable una vez controlada.
Cuándo acudir al médico
Trate una lectura igual o superior a 180/120 mmHg como urgente incluso sin síntomas, y busque atención de urgencia de inmediato si se acompaña de dolor torácico, dolor de cabeza intenso, cambios en la visión, dificultad para hablar o falta de aire.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.