Hiperfosfatemia
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La hiperfosfatemia es un nivel elevado de fosfato en la sangre, observado con mayor frecuencia en la enfermedad renal crónica. Se trata con una dieta baja en fosfato y quelantes de fosfato.
Datos clave
- La hiperfosfatemia significa que el nivel de fosfato en la sangre es demasiado alto. Es más frecuente en la enfermedad renal crónica (ERC), donde los riñones ya no pueden eliminar eficazmente el exceso de fosfato.
- Si no se trata, el fosfato elevado extrae calcio de los huesos y puede provocar con el tiempo calcificación vascular, lo que aumenta el riesgo cardiovascular en personas con ERC.
- El tratamiento principal es un quelante de fosfato tomado con las comidas; el acetato cálcico es uno de los más utilizados, ya que se une al fosfato en el intestino antes de que se absorba.
- Una dieta baja en fosfato, reduciendo los alimentos procesados, los lácteos y las bebidas de cola, actúa junto con la medicación, y las analíticas periódicas confirman que los niveles se mantienen en un rango seguro.
Por qué se acumula el fosfato
Los riñones sanos filtran el fosfato que el cuerpo obtiene de los alimentos. En la enfermedad renal crónica, esa capacidad de filtración disminuye, y el fosfato que normalmente se excretaría permanece en el torrente sanguíneo. Como la hiperfosfatemia inicial rara vez causa síntomas perceptibles, suele detectarse en las analíticas de rutina que ya forman parte del seguimiento de la ERC, más que por cómo se siente la persona.
Quelantes de fosfato y protección ósea
El principal enfoque farmacológico es un quelante de fosfato tomado con las comidas, que limita la cantidad de fosfato dietético que se absorbe en el intestino. El acetato cálcico es uno de los agentes más utilizados de esta clase; se une directamente al fosfato en el tracto digestivo antes de que entre en el torrente sanguíneo. Los quelantes solo funcionan si se toman junto con la comida, ya que es entonces cuando el fosfato dietético está disponible para unirse.
Cambios en el estilo de vida que ayudan
Una dieta baja en fosfato respalda cualquier quelante prescrito. Los alimentos procesados, algunos productos lácteos y las bebidas de cola son fuentes habituales de los aditivos de fosfato más fáciles de reducir. El seguimiento continuo mediante analíticas ayuda a confirmar que el fosfato se mantiene en un rango seguro y que la salud ósea no se ve comprometida.
Cuándo acudir al médico
Cualquier persona con enfermedad renal crónica debería controlar el fosfato como parte del seguimiento habitual. Informe a un médico de cualquier dolor óseo nuevo, dolor articular o picor, ya que pueden indicar que los niveles de fosfato o calcio necesitan ajustarse.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.