Dolor musculoesquelético
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El dolor musculoesquelético abarca las molestias procedentes de músculos, huesos, articulaciones, ligamentos o tendones, tratado con AINE como el naproxeno o relajantes musculares cuando el espasmo es el problema principal.
Datos clave
- El dolor musculoesquelético abarca cualquier molestia que se origine en músculos, huesos, articulaciones, ligamentos o tendones, desde un tirón muscular hasta un dolor persistente en la espalda, el cuello o las extremidades.
- La sobrecarga, la mala postura, los traumatismos, la inflamación y los cambios articulares degenerativos son las causas más frecuentes. El dolor puede estar localizado o extenderse de forma difusa, a menudo con rigidez, hinchazón o movilidad limitada.
- Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el naproxeno reducen la inflamación y el dolor directamente. Cuando el espasmo muscular es el problema principal, un relajante muscular esquelético como la metaxalona puede ayudar a aliviar la tensión.
- Busque revisión médica sin demora si el dolor sigue a una lesión importante, se acompaña de entumecimiento o debilidad, o no mejora en una o dos semanas de cuidados personales.
Qué lo causa y cómo se siente
Las causas varían ampliamente: la sobrecarga, la mala postura, los traumatismos, la inflamación y los cambios articulares degenerativos son las más frecuentes. El dolor puede estar localizado en una zona o extenderse de forma difusa, y a menudo se acompaña de rigidez, hinchazón o un rango de movimiento limitado. Los trabajadores al aire libre y los deportistas pueden ser especialmente propensos a las distensiones musculares y a las lesiones por sobreesfuerzo, aunque cualquier persona puede desarrollar este patrón por una actividad repetitiva o una lesión aguda puntual.
Cómo aliviar el dolor
El tratamiento depende de la gravedad y de la causa subyacente. Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el naproxeno reducen la inflamación y el dolor directamente. Cuando un espasmo muscular significativo es el problema principal, un relajante muscular esquelético como la metaxalona puede ayudar a aliviar la tensión y mejorar la movilidad. Ambos se encuadran en la categoría más amplia de analgésicos. El reposo, el movimiento suave y la aplicación de calor o frío siguen siendo útiles junto con cualquier medicamento, y volver de forma gradual a la actividad normal tiende a acelerar la recuperación más que el reposo absoluto.
Cuándo acudir al médico
Busque revisión médica sin demora si el dolor sigue a una lesión importante, se acompaña de entumecimiento o debilidad, o no mejora en una o dos semanas de cuidados personales. El dolor que sigue empeorando en lugar de estabilizarse también merece revisión, ya que puede apuntar a una causa distinta de una sobrecarga habitual.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.