Claudicación Intermitente
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La claudicación intermitente es un dolor o calambre en las piernas causado por una reducción del flujo sanguíneo durante la marcha, un síntoma frecuente de la enfermedad arterial periférica. El ejercicio supervisado y cilostazol son los principales tratamientos.
Datos clave
- La claudicación intermitente es un dolor de tipo calambre, tirantez o pesadez en las piernas que aparece al caminar y se alivia a los pocos minutos de descanso.
- Indica que los músculos de la pierna no están recibiendo suficiente sangre, generalmente porque la aterosclerosis ha estrechado las arterias que los irrigan.
- Los factores de riesgo son similares a los de la enfermedad cardíaca: el tabaquismo, la diabetes tipo 2, la presión arterial alta y el colesterol elevado, siendo el tabaquismo el factor más determinante.
- El ejercicio de marcha supervisado es el tratamiento más eficaz; cilostazol es el principal medicamento utilizado para aumentar la distancia recorrida al caminar.
Por qué el dolor comienza y cesa
Cuando descansas, la demanda de oxígeno del músculo disminuye y el dolor desaparece, a veces en dos o tres minutos. Al reanudar la marcha, vuelve aproximadamente a la misma distancia cada vez. La pantorrilla es la zona más afectada, aunque el muslo o el glúteo pueden verse implicados según la localización del estrechamiento arterial. Los factores de riesgo son similares a los de la enfermedad cardíaca: el tabaquismo, la diabetes tipo 2, la presión arterial alta y el colesterol elevado. El tabaquismo es, con diferencia, el factor más determinante.
Manejo de la claudicación intermitente
El ejercicio de marcha supervisado es la intervención más eficaz por sí sola: superar gradualmente la molestia, y luego descansar, alarga progresivamente la distancia que se puede caminar sin dolor a lo largo de semanas. Junto con el ejercicio, es esencial controlar la presión arterial, el colesterol y el azúcar en sangre, ya que todos alimentan la enfermedad subyacente de corazón y presión arterial. Cilostazol dilata los vasos sanguíneos y reduce la agregación plaquetaria; es la principal opción farmacológica utilizada para aumentar la distancia recorrida al caminar en personas con esta afección. Dejar de fumar, incluso en una etapa avanzada, puede frenar notablemente la progresión.
Cuándo acudir al médico
Consulta a un médico de inmediato si el dolor ocurre en reposo, las heridas en los pies no cicatrizan, o la piel se vuelve pálida y fría: estos signos indican una obstrucción arterial más grave que necesita una valoración urgente.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca tu historial de salud.