Anestesia Local
1 medicamento
La anestesia local adormece una zona específica del cuerpo para bloquear el dolor durante un procedimiento mientras permaneces totalmente despierto, generalmente mediante un agente como la lidocaína.
Datos clave
- La anestesia local bloquea las señales de dolor en una zona definida del cuerpo mientras permaneces totalmente consciente.
- Actúa impidiendo que las fibras nerviosas de esa zona transmitan señales de dolor; el efecto comienza en pocos minutos y se desvanece a medida que el medicamento se elimina del tejido.
- La lidocaína es el agente más utilizado, aplicado como gel de superficie para la piel y las mucosas, o inyectado para un bloqueo nervioso.
- La pérdida de sensibilidad en la zona tratada es esperable y temporal; informa de cualquier cosa que se prolongue mucho más allá de eso al profesional que te trató.
Cómo funcionan los anestésicos locales
Un anestésico local no seda todo el cuerpo. Detiene temporalmente a las fibras nerviosas de una región concreta para que no transmitan señales de dolor al cerebro. El efecto se instaura en pocos minutos y desaparece cuando el medicamento se elimina del tejido, normalmente entre una y varias horas según el agente y la dosis empleada.
Dónde se utiliza
La lidocaína abarca un amplio abanico de aplicaciones: geles adormecedores de superficie para la piel o las mucosas, y bloqueos nerviosos inyectados para procedimientos dentales, intervenciones cutáneas menores y pequeñas operaciones quirúrgicas. Se encuadra dentro del grupo más amplio de los analgésicos, aunque aquí su función es prevenir el dolor durante un procedimiento, más que aliviar un dolor ya instaurado. Al actuar localmente, evita el aturdimiento, las náuseas y el tiempo de recuperación asociados a la anestesia general.
Cuándo consultar con un profesional sanitario
Cierta pérdida de sensibilidad y sensación reducida en la zona tratada es normal y se resuelve por sí sola. Informa al profesional que te trató si la falta de sensibilidad, el hormigueo o una sensación inusual persisten mucho más allá de la duración esperada tras un procedimiento, o si la zona se vuelve cada vez más dolorosa, se hincha o se calienta, lo que puede indicar una complicación no relacionada con el propio anestésico.
Esta página tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca tu historial de salud.